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Consejos prácticos para personas con párkinson y cuidadores a la hora de afrontar la visita al especialista (I)




Actualidad > Espera.pngEn ocasiones, cuando acudimos al médic@ y salimos de la consulta, lo hacemos con la sensación de no haber sacado tanto provecho a la visita como nos hubiera gustado. Uno de los motivos puede ser que nos hayamos puesto nervios@s, esto es habitual si tenemos en cuenta que el/la paciente debe revelarle información personal a su médic@, al que normalmente no conoce en profundidad, y, por lo tanto, se trata de una situación en la que existe el riesgo de sentirse juzgad@, valorad@, etc. 

Por otro lado, algunas personas con párkinson comentan que, a consecuencia dela evolución de la enfermedad, han reducido su tolerancia al estrés. Esto probablemente se deba a que necesitan una mayor concentración para realizar algunas tareas, para realizar varias cosas a la vez, etc. La lentitud de movimientos también puede provocar que la persona no realice las cosas tan rápido como antes y que la presión del tiempo se note más que en el pasado. También el hecho de sentirse observado debido a la sintomatología motora, puede ser experimentado por la persona afectada como algo socialmente perturbador.

Es por todo esto, que parar y trabajar las propias emociones que pueden producirse generadas por la enfermedad de Parkinson o por la propia situación de consulta (ej.: vergüenza, nerviosismo, preocupación…), puede ser el primer paso para conseguir comunicarnos por objetivos y valores.  

Si bien es verdad que ciertas cosas no estarán en nuestra mano cambiarlas (ej.: no podremos conseguir que las visitas médicas duren más tiempo), otras muchas sí (ej.: cómo aprovecho ese tiempo que tengo). Por lo tanto, una visita productiva al médic@ es algo que merece la pena comenzar a trabajar desde casa.  

Desde la Federación Española de Párkinson (FEP) os proponemos algunas recomendaciones que os permitirán participar más activamente en el cuidado de vuestra salud, controlando mejor vuestro estado emocional. El objetivo es estar lo más relajados posible en el momento de la consulta médica, para poder exponer con fluidez aquello que nos ocurre y asimilar de la mejor manera las explicaciones e indicaciones del facultativo.

Previamente a la consulta pregúntate qué situaciones provocan que te pongas nervios@ y piensa en cómo podrías solucionar esas situaciones en caso de ocurrir. 
Si llegado el momento de la consulta no consigues relajarte, comparte tus miedos, cuéntaselo a tu médic@, así ést@ podrá adaptarse mejor a tus necesidades y entender qué es lo que te está ocurriendo.
Aunque parezca algo obvio, fomenta una relación personalizada con tu médic@, para ello recuerda saludarle, mirarle a los ojos, llámale por su nombre, etc.
Recuerda que una buena comunicación crea un ambiente de confianza que ayuda a calmar la ansiedad. Por eso durante la consulta, utiliza un lenguaje claro y sencillo y haz las preguntas que sean necesarias para comprender todo aquello que quieras saber o que te preocupe.
Escuchar no significa adoptar un papel pasivo, intenta comprender lo que te quiere decir tu médic@, y cuál es su intención haciéndolo.
La relajación es un buen método de prevenir la sobrecarga y de manejar y contrarrestar el estrés cotidiano. Trata de poner en práctica algunas técnicas y practícalas:
- Dirige tu atención a la forma en que respiras. Hacerlo de manera regular y pausada te ayudará a disminuir tu estado de activación. En casa antes de salir hacia la consulta del médico, practica dos respiraciones tranquilas y observa cómo te sientes. Antes de entrar a la sala de espera en el Centro de Salud, date unos segundos, el tiempo justo que necesites para entrar en contacto con tu respiración.
- Presta atención a las sensaciones de tu cuerpo, a tu cuello, espalda, y trata de relajar tus músculos.
Además, presta atención a tus pensamientos. Los pensamientos también pueden incrementar el nivel de estrés. De ahí la importancia de detectarlos y de practicar auto instrucciones más sanas que te permitan manejar mejor las situaciones (ej.: sustituye pensar “no puedo hablarle a mi médico de todos los síntomas que me preocupan tan rápido como debería” por “he preparado la consulta en casa y esto me va a ayudar a utilizar mi tiempo mejor”.
Evita ingerir cafeína o bebidas excitantes en las horas previas a la consulta. 
Muy probablemente, si seguimos estas pautas y conseguimos permanecer más relajados durante la consulta, conseguiremos solucionar algunos de los obstáculos más frecuentes que pueden ocurrir, como por ejemplo los olvidos, y estaremos aumentando las probabilidades de encontrar en nuestro profesional un/a aliad@ y también de aumentar nuestro grado de satisfacción y de adhesión al tratamiento. 

Y si eres cuidador/a…

Actualidad > Anotaciones.pngEn aquellos casos en los que afectad@ acude a consulta junto con un cuidador/a, esta figura puede proporcionarle ayuda tanto emocional como práctica. En estas situaciones algunas de nuestras recomendaciones al/a cuidador/a serían:

Ayuda al paciente a participar activamente en el cuidado de su salud preparando la visita en casa.
Un par de días antes de la cita, asegúrate que no se olvida de ninguna de las cosas que necesitará para la consulta (ej.: listado medicamentos, tarjeta sanitaria, gafas, audífono…). 
En la consulta, ayuda al paciente a comunicarse pero sin reemplazarle. Intenta que sea él/ella el que dé su opinión sobre el tratamiento y haga preguntas, sin interrumpirle. Si el paciente olvida algo, recuérdaselo, pero con tacto.
No reveles información que el paciente preferiría no revelar, o perderá la confianza en ti.
Si te lo piden, abandona la consulta. Hay momentos en los que puede ser necesario para mantener la intimidad del paciente.
Trata de identificar y de aclarar cualquier posible confusión respecto a las recomendaciones e indicaciones médicas.
En caso de crearse un malentendido o cualquier otra situación complicada, intenta no tomar partido ni ponerte del lado del médico ni del paciente.
Recuerda que en la consulta se debe de hablar de la salud del paciente y no de la tuya.

Por último, te recordamos que en la Federación Española de Párkinson (FEP) cuentas con profesionales socio-sanitarios que pueden ayudarte a solventar cualquier duda que te surja relacionada tanto con la enfermedad de Parkinson como con la preparación de tu consulta médica en particular.

Servicio de Atención Integral al Enfermo de Párkinson
902.113.942
Email: consultas@fedesparkinson.org


Artículo elaborado por: Mayca Marín, psicóloga y responsable de Formación de la Federación Española de Párkinson

 

 

 

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